Las manifestaciones en este país al menos
por los momentos se han reducido a una batalla tanto física como mediática
entre los distintos cuerpos de seguridad del país y las personas que han salido
a protestar su descontento, los unos culpan a los otros de ser los causantes de
ésta situación que ha traído cuantiosos daños materiales, numerosas personas
heridas y llegando a la lamentable cifra de 6 personas fallecidas.
Si bien no hay nada bueno que resaltar de
lo que hemos estado viviendo los últimos días no podemos escapar y pasar por
alto esta situación, ésta es mi opinión:
Ante los señalamientos de personas que han
acudido a las diversas protestas de que los cuerpos de seguridad reprimen a los
manifestantes usando fuerza excesiva solo puedo decir que debe ser totalmente
cierto. Los distintos organismos del Estado siempre han abusado de su poder a
lo largo de la historia; lo vivimos todos los días cuando salimos a la calle,
vamos en nuestro carro y nos detienen en una alcabala algún policía, guardia
nacional que nos pide los documentos y teniéndolos o no en regla nos amenaza y
nos amedrenta con remolcarnos el carro o con llevarnos detenidos alegando que
estamos borrachos, nos resistimos a la autoridad o cargamos droga, le pasa a
todo aquel que trabaja por su cuenta vendiendo alguna mercancía a quien
amenazan con su decomiso y pérdida si no paga una suma de dinero; eso es
represión. Es innegable que todo aquel que en una protesta con razón o no haga
enojar a un miembro de un cuerpo de seguridad y corra con la mala suerte de ser
alcanzado recibirá toda una descarga de enojo que no puede ser tildada de otra
forma que no sea abuso de poder, de fuerza, represión.
Si bien el abuso de poder por estos
organismos es incuestionable también lo es el abuso del derecho a la protesta,
muchos nos escudamos detrás de este beneficio que nos brinda la constitución
para hacer lo que queramos y no precisamente de manera pacífica. Una protesta
no puede catalogarse que no sea de otra forma que no sea como violenta cuando
incluye lanzamiento de piedras, quema de cauchos y basura, destrozos a
instituciones públicas y sobre todo ataques irracionales a sistemas que brindan
algún tipo de servicio a la colectividad.
¿Qué culpa tenían los Metro-bus, el
mercal, el pdval, las unidades de Corpoelec y las de la CANTV?
No era necesario atentar contra el
patrimonio, algo que es de todos los venezolanos para manifestar tu descontento
con quien administra el gobierno, eso también es abuso de poder. Es abusar del
derecho a la protesta cuando trancamos calles para que la gente no pueda llegar
a sus puestos de trabajo, a sus lugares de estudio, a hacer sus diligencias en
los distintos lugares de la ciudad, cuando impedimos la atención y
desplazamiento de las emergencias médicas, cuando impedimos de alguna manera
que las personas que por alguna razón no se han sumado a nuestra protesta sigan
con el curso de sus vidas de forma natural, cuando tenemos a la gente encerrada
en sus hogares por temor a la violencia, aplicándoles un toque de queda
inexistente como decreto pero real en la práctica.
Aquí
también tenemos represión, cuando suprimimos los derechos de quienes piensan
diferente a nosotros y prácticamente los obligamos a que se unan o sino que
sufran las consecuencias como respuesta.
¿Si es mejor un tipo de represión o el
otro? Pues de ninguna manera, son igual de malos. Todo abuso es malo y el de
poder no es la excepción.
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